del Imperio Federado.
—Pero —dice—, todos estos cambios ocurrirán dentro de nuestra época», y fija el momento en que el mapa de Europa quedará así reorganizado de aquí a veinte o treinta años.
Alemania, según el escritor, significa luchar mientras le quede un penique y un hombre que lleve las armas, porque se encuentra, dice, «frente a frente con una crisis que es aún más grave que la de Jena».