Los lectores del Boston Evening Transcript
Se mecen al viento como un campo de maíz maduro.
Cuando la tarde aviva tenuemente en la calle, Despertando los apetitos de la vida en algunos Y a otros trayendo el Boston Evening Transcript, Subo los peldaños y toco el timbre, volviéndome Cansadamente, como uno se volvería para asentir despidiéndose de Rochefoucauld, Si la calle fuera el tiempo y él al final de la calle, Y digo: «Prima Harriet, aquí está el Boston Evening Transcript».