industrial. En este sentido, el presente es la era del proceso de la máquina. Esta supremacía del proceso de la máquina en la industria distingue la situación industrial actual de todas las demás de su tipo.
En un sentido semejante, el presente es la era de la empresa 1 de negocios. No es que toda actividad industrial se rija por la norma de la inversión en busca de beneficios, pero una mayoría efectiva de las fuerzas industriales está organizada sobre esa base.
Hay muchos elementos de gran volumen y consecuencia que no entran dentro del ámbito inmediato de estos principios comerciales. El trabajo de la ama de casa, por ejemplo, así como una parte apreciable del trabajo en las granjas y en algunos oficios artesanales, difícilmente puede clasificarse como empresa de negocios.
Pero aquellos elementos del mundo industrial que toman la iniciativa y ejercen una dirección coercitiva de gran alcance en asuntos de industria emprenden su labor con vistas a obtener beneficios sobre la inversión, y se guían por los principios y las exigencias del negocio.^.
El hombre de negocios, en especial el hombre de negocios de amplia y autorizada capacidad de decisión, se ha convertido en una fuerza de control en la industria porque, mediante el mecanismo de las inversiones y los mercados, controla las plantas y los procesos, y estos marcan el ritmo y determinan