La primera vez que Lafe y yo bajamos escardando la hilera.
Papá no osa sudar porque contraerá la muerte a causa del mal y así todos los que vienen a ayudarnos. Y a Jewel no le importa nada que no sea de nuestra familia en el importar, no importa-pariente.
Y a Cash le gusta trocear los largos y calurosos y tristes días amarillos en tablones y clavarlos a algo.
Y papá cree que porque los vecinos siempre se tratarán de ese modo porque siempre ha estado demasiado ocupado dejando que los vecinos hagan por él como para enterarse.
Y yo no creía que Darl lo hiciera, él que se sienta a la mesa con los ojos idos más allá de la comida y el lampo, llenos de la tierra cavada de su calavera y los huecos repletos de la distancia más allá de la tierra.
Seguimos pizcando surco abajo, el bosque cada vez más cerca y la sombra secreta, pizcando hacia adentro de la sombra secreta con mi saco y el saco de Life.
Porque dije lo haré o no lo haré cuando el saco estaba medio lleno porque dije si el saco está lleno cuando lleguemos al bosque no seré yo. Dije si no está destinado a que yo lo haga el saco no se llenará y daré vuelta en el siguiente surco pero si el saco está lleno no podré evitarlo. Significará que tenía que hacerlo todo el tiempo y no podré evitarlo.
Y seguimos pizcando hacia la sombra secreta y nuestros ojos se ahogaban juntos rozando sus manos y mis manos y yo no dije nada. Dije «¿Qué estás haciendo?» y él dijo «Estoy pizcando dentro de tu saco». Y así estuvo lleno cuando llegamos al final del surco y no pude evitarlo.
Y así fue porque no pude evitarlo. Fue entonces, y entonces vi a Darl y él lo sabía. Dijo que lo sabía sin las palabras como me dijo que mamá se va a morir sin palabras, y yo sabía que él lo sabía porque si hubiera dicho que lo sabía con las palabras no habría creído que él había estado allí y nos había visto.
Pero dijo que sí lo sabía y yo le dije «¿Se lo vas a decir a papá lo vas a matar?» sin las palabras se lo dije y él dijo «¿Por qué?» sin las palabras. Y por eso puedo hablar con él sabiendo con odio porque él lo sabe.
Él se queda en la puerta, mirándola.
—¿Qué querés, Darl? —digo.
“Se va a morir”, dice.
Y el viejo zopilote Tull viniendo a verla morir pero yo puedo engañarlos.
—¿Cuándo se va a morir? —digo.
«Antes de que volvamos», dice.
—Entonces, ¿por qué te llevas a Jewel? —digo.
—Quiero que me ayude a cargar —dice.