The stout-hearted Diaz was one of those who performed this dangerous feat, though his head swam so, as he tells us, that he scarcely knew how he got on. “Porque de mí digo, que verdaderamete quando passaua, q lo ví mui peligroso, é malo de passar, y se me desvanecia la cabeça, y todavía passé yo, y otros veinte, ó treinta soldados, y muchos Tlascaltecas.” Hist. de la Conquista, ubi supra.
For the preceding account of the capture of Cuernavaca, see Bernal Diaz, ubi supra,—Oviedo, Hist. de las Ind., MS., lib. 33, cap. 21,—Ixtlilxochitl, Hist. Chich., MS., cap. 93,—Herrera, Hist. general, dec. 3, lib. 1, cap. 8,—Torquemada, Monarch. Ind., lib. 4, cap. 87,—Rel. Terc. de Cortés, ap. Lorenzana, pp. 223, 224.
“Una Tierra de Pinales, despoblada, y sin ninguna agua, la qual y un Puerto pasámos con grandíssimo trabajo, y sin beber: tanto, que muchos de los Indios que iban con nosotros pereciéron de sed.” Rel. Terc. de Cortés, ap. Lorenzana, p. 224.