Herrera, Hist. general, ubi supra.
So says M. de Barante in his picturesque rifacimento of the ancient chronicles: “Les procès du connétable et de monsieur de Némours, bien d’autres révélations, avaient fait éclater leur mauvais vouloir, ou du moins leur peu de fidélité pour le roi; ils ne pouvaient donc douter qu’il désirt ou complott leur ruine.” Histoire des Ducs de Bourgogne (Paris, 1838), tom. xi. p. 169.
“Y desde allí adelante, aunque mostraua gran voluntad á las personas que eran en la cōjuraciō, siempre se rezelaua dellos.” Bernal Diaz, Hist. de la Conquista, cap. 146.
Ixtlilxochitl, Venida de los Españoles, p. 19.—Rel. Terc. de Cortés, ap. Lorenzana, p. 234.—“Obra grandíssima,” exclaims the Conqueror, “y mucho para ver.”—“Fuéron en guarde de estos bergantines,” adds Camargo, “mas de diez mil hombres de guerra con los maestros dellas, hasta que los armáron y echáron en el agua y laguna de Méjico, que fué obra de mucho efecto para tomarse Méjico.” Hist. de Tlascala, MS.
The brigantines were still to be seen, preserved, as precious memorials, long after the conquest, in the dock-yards of Mexico. Toribio, Hist. de los Indios, MS., Parte 1, cap. 1.
“Dada la señal, soltó la Presa, fuéron saliendo los Vergantines, sin tocar vno á otro, i apartándose por la Laguna, desplegáron las Vanderas, tocó la Música, disparáron su Artillería, respondió la del Exército, así de Castellanos, como de Indios.” Herrera, Hist. general, dec. 3, lib. 1, cap. 6.