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nydus/The International Jew, Volume III: Jewish Influences in American LifePublic
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LIII. Cómo los judíos gobernaron y arruinaron el Tammany Hall

Generales en 1920, era el candidato «fusionista» en las listas tanto demócrata como republicana. Tal vez fue una suerte para su candidatura que lo fuera. El punto ahora es que, siempre que un candidato pueda ser vulnerable, es muy conveniente evitar una lucha en su contra eliminando toda oposición antes de las elecciones. El «fucionismo» es otro asunto que debería examinarse detenidamente en aras del autogobierno estadounidense en las ciudades estadounidenses.

Por cómo van las cosas en Nueva York, estos expedientes interpartidistas y de «fusión» pronto serán innecesarios, porque en cualquier caso será muy difícil evitar la elección de un judío.

  • De los candidatos de todos los partidos para los cargos de magistrado del tribunal supremo de Nueva York, que suman 26, 14 eran judíos.
  • De los electores presidenciales demócratas, 13 eran judíos.
  • De los electores presidenciales republicanos, 14 eran judíos.
  • De los electores presidenciales socialistas, 22 eran judíos.

La fuerza de Tammany tenía exactamente el mismo origen que la fuerza de la Kehillah, a saber, la población extranjera; con la diferencia de que la Kehillah disponía de una masa extranjera más compacta de la cual nutrirse. Pero tanto los líderes judíos como los líderes de Tammany siempre han sido plenamente conscientes del hecho de que su poder dependía de un flujo ininterrumpido de inmigración para abastecer las pérdidas sufridas por la americanización de la gente. Siempre es el extranjero no americanizado el que constituye el mejor material para los propósitos de la Kehillah y de Tammany.

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