Casi al comienzo de la Conferencia Nacional de la Izquierda, los delegados del estado de Míchigan y los delegados de las federaciones de lenguas extranjeras insistieron en la organización inmediata de un nuevo partido que se llamaría Partido Comunista. La mayoría de los delegados, sin embargo, se opuso a la organización inmediata, alegando que sería mucho más prudente esperar hasta la reunión de la Convención Nacional de Emergencia, a finales de agosto, ya que muchos socialistas de izquierda se negarían a abandonar el partido matriz hasta que fuera evidente que la Convención no podía ser tomada por la Izquierda. La mayoría de los delegados decidió convocar una Convención del Partido Comunista para el 1 de septiembre de 1919. Los delegados del estado de Míchigan y los delegados de la federación de habla rusa rompieron entonces con la mayoría de la Izquierda, provocando una grave escisión que continuó hasta aproximadamente finales de julio de 1919.
En ese mes, sin embargo, la mayoría de los miembros del Consejo Nacional del Ala Izquierda que habían estado liderando la facción del Ala Izquierda que se había negado al llamado para la formación inmediata del Partido Comunista, se pasaron a la facción minoritaria, que incluía a la organización del Estado de Michigan y a las federaciones de habla rusa.
Se había llegado a un compromiso por el cual los antes dichos miembros del Consejo Nacional acordaron no insistir en la asistencia a la Convención Nacional de Emergencia del Partido Socialista, mientras que la organización de Michigan, junto con las federaciones, estaban dispuestas a esperar hasta el 1 de septiembre de 1919 para la convención del Partido Comunista.
Aun en estos términos, John Reed, Ben Gitlow y algunos otros miembros destacados de la Izquierda se negaron a pasarse al Partido Comunista, habiendo decidido luchar por los derechos de los izquierdistas en la Convención de Emergencia Nacional del Partido Socialista.