de la amnistía. Las huelgas, por lo tanto, las demandas excesivas, el incumplimiento de los contratos salariales, las revueltas contra los líderes sindicales conservadores y los apasionados agitadores huelguistas con conciencia de clase se cuentan entre los principales recursos de los rebeldes marxistas para desencadenar una sangrienta rebelión.
Muchos de la clase trabajadora, especialmente los inmigrantes recién llegados, no pueden ver el fin último de los líderes radicales y ni siquiera sueñan con los tiempos terribles que pronto los abrumarán si el costo de la vida sigue subiendo, los negocios se arruinan y una terrible rebelión empapa nuestra hermosa tierra con ríos de sangre, dejando a su paso anarquía, crimen y males sin fin.
¿De qué sirven los salarios más altos obtenidos mediante huelgas, si el costo de la vida asciende aún más rápidamente? ¿De qué sirven los salarios más altos por poco tiempo si todas nuestras industrias y nuestro Gobierno con ellas van a ser arruinados a través de continuas huelgas y demandas irrazonables sugeridas e impulsadas por hombres que jamás han dado una sola prueba de que su proyecto socialista no caería presa de la anarquía y la guerra?
Los Rojos, sin importar de qué tipo sean, nunca han demostrado que su Estado fuera a ser un éxito, o que no fuera a tener un millón de veces más defectos que nuestro sistema actual. Sus afirmaciones vacías no demuestran nada más que la vacuidad mental y la ignorancia de sus ilógicas bases.
Sí, la influencia de los socialistas, comunistas y de los I. W. W. se está haciendo sentir incluso en la Federación Estadounidense del Trabajo (American Federation of Labor). Durante 1919 se produjeron muchas huelgas no autorizadas en contra de la voluntad de los líderes sindicales legítimos. La huelga de los impresores y la de los estibadores en la ciudad