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nydus/The Wealth of NationsPublic
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I. Del principio del sistema comercial o mercantil

Las fuerzas productivas del trabajo se mejoraron y su producto aumentó en todos los diferentes países de Europa, y junto con él la renta real y la riqueza de los habitantes. * Las mercancías de Europa eran casi todas nuevas para América, y muchas de las de América eran nuevas para Europa. * Empezó a tener lugar, por tanto, un nuevo conjunto de intercambios en los que nunca antes se había pensado, y que naturalmente debían haber resultado tan ventajosos para el nuevo continente como ciertamente lo fueron para el viejo. La salvaje injusticia de los europeos convirtió un acontecimiento que debería haber sido beneficioso para todos en ruinoso y destructivo para varios de aquellos

El descubrimiento de un paso hacia las Indias Orientales por el cabo de Buena Esperanza, ocurrido casi al mismo tiempo, abrió, tal vez, un horizonte aún más vasto para el comercio exterior que el de la América misma, a pesar de la mayor distancia. * No había en América más que dos naciones superiores de algún modo a los salvajes, y ambas fueron destruidas casi tan pronto como fueron descubiertas. * El resto no eran más que salvajes. Pero los imperios de la China, Indostán y Japón, así como varios otros en las Indias Orientales, sin poseer minas más ricas de oro o plata, eran en todos los demás aspectos mucho más ricos, mejor cultivados y más avanzados en todas las artes y manufacturas que México o Perú, aun cuando diéramos crédito —lo cual claramente no merece crédito alguno— a las exageradas relaciones de los escritores españoles acerca del estado antiguo de dichos imperios. Pero las naciones ricas y civilizadas siempre pueden comerciar entre sí por un valor mucho mayor que con los salvajes

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