CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
Page 142 of 864
Table of Contents

Chapter 4

algún momento se abrirá. Déjala esperar. Está nerviosa. Eléctrica. Truenos en el aire. También se lavaba la oreja dándole la espalda al

Se sentía pesado, lleno: luego, un suave aflojamiento de sus entrañas. Se puso de pie, desabrochándose la cinturilla de los pantalones. El gato le maulló.

—¡Miau! —respondió—. Espérate a que esté listo.

Pesadez: se avecina un día caluroso. Demasiado esfuerzo subir a rastras las escaleras hasta el descansillo.

Un periódico. Le gustaba leer en el retrete. Ojalá no venga ningún simio a llamar justo cuando estoy.

En el cajón de la mesa encontró un viejo ejemplar del Titbits. Se lo metió doblado bajo la axila, fue hacia la puerta y la abrió. El gato subió de un salto suave. Ah, quería ir arriba, hacerse un ovillo en la cama.

Escuchando, oyó su voz:

―Ven, ven, minino. Ven.

Salió por la puerta trasera al jardín: se quedó escuchando hacia el jardín de al lado. Ningún sonido. Tal vez tendiendo ropa para secar. La criada estaba en el jardín. Hermosa mañana.

Se inclinó para contemplar una fila delgada de hierbabuena que crecía junto a la pared. Hacer un cenador aquí. Judías escarlatas. Enredaderas de Virginia. Quiero abonar todo el lugar, suelo costroso. Una capa de hígado de azufre. Todo el suelo es así sin estiércol. Aguas sucias de la casa. Mantillo, ¿qué es esto que es?

142