CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
Page 607 of 864
Table of Contents

Capítulo 11

torno a su bronce, sobre la barra donde el calvo estaba junto a la hermana dorada, contraste inexacto, contraste inexacto no inexacto, lenta, fresca, tenue profundidad verdiazul de sombra deslizante, eau de Nil.

―El pobre viejo Goodwin era el pianista aquella noche —les recordó el padre Cowley—. Hubo una ligera diferencia de opiniones entre él y el piano de cola Collard.

Sí que lo había.

―Un simposio para él solo, dijo el señor Dedalus. No habría quien lo parara. Era un viejo cascarrabias en la primera etapa de la borrachera.

—Dios, ¿te acuerdas? —dijo Ben, el corpulento Dollard, volviéndose del aporreado teclado—. ¡Y por la virgen que no tenía traje de bodas!

Los tres rieron.

Él no se había casado.

Los tres rieron.

Sin traje de bodas.

—Nuestro amigo Bloom nos vino muy a mano esa noche —dijo el señor Dedalus—. A propósito, ¿dónde está mi pipa?

Volvió errante hacia la barra, hacia la pipa del acorde perdido. El calvo Pat llevaba las bebidas de dos comensales, Richie y Poldy. Y el padre Cowley volvió a reír.

—Salvé la

607