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Table of Contents

Introducción

TAL VEZ los sentimientos contenidos en las páginas siguientes no estén AÚN lo suficientemente de moda como para procurarles el favor general; un largo hábito de no considerar algo COMO INCORRECTO le otorga la apariencia superficial de SER CORRECTO, y al principio levanta un clamor formidable en defensa de la costumbre. Pero el tumulto pronto amaina. El tiempo hace más conversos que la razón.

Así como un largo y violento abuso de poder es generalmente el medio de poner en entredicho la legitimidad del mismo (y en asuntos también en los que jamás se habría pensado, de no haber sido los afectados exasperados a indagar), y así como el rey de Inglaterra ha asumido, por DERECHO PROPIO, apoyar al Parlamento en lo que él llama EL SUYO, y así como el buen pueblo de este país se encuentra gravemente oprimido por dicha combinación, este tiene el indudable privilegio de investigar las pretensiones de ambos y de rechazar por igual las usurpaciones de cualquiera de ellos.

En las hojas siguientes, el autor ha evitado con estudio todo lo que sea personal entre nosotros. Los elogios, así como la censura a los individuos, no forman parte de ella. Los sabios y los dignos no necesitan el triunfo de un panfleto; y aquellos cuyos sentimientos son poco sensatos o hostiles, cesarán por sí mismos a menos que se emplee demasiado empeño en su conversión.

La causa de América es en gran medida la causa de todo el género humano. Muchas circunstancias han surgido y surgirán, las cuales no son locales, sino universales, y a través de las cuales se ven afectados los principios de todos los Amigos de la Humanidad, y en cuyo desenlace están interesados sus afectos.

El devastar un País a Fuego y Espada, declarar la Guerra contra los derechos naturales de toda la Humanidad y exterminar a sus Defensores de la Faz de la Tierra, es Asunto de todo Hombre a quien la Naturaleza haya dado el Poder de sentir; a cuya Clase, sin importarle la censura partidista, pertenece

# EL AUTOR

# POSTDATA AL PREFACIO DE LA TERCERA EDICIÓN

P. S. La publicación de esta nueva Edición se ha retrasado, con el propósito de refutar (de haber sido necesario) cualquier Intento de rebatir la Doctrina de la Independencia: Como hasta ahora no ha aparecido ninguna Respuesta, se presume que no la habrá, dado que el tiempo necesario para preparar tal Obra para el Público ha transcurrido con creces.

Quién sea el Autor de esta Obra es algo totalmente innecesario para el Público, ya que el Objeto de atención es la DOCTRINA EN SÍ MISMA, y no el HOMBRE. Con todo, quizá no sea innecesario decir que no está afiliado a ningún Partido, y que no se halla bajo ningún tipo de influencia, pública o privada, salvo la influencia de la razón y del principio.

Philadelphia, 14 de febrero de 1776.

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