Ovo otro género de moneda que fué cobre, que fueron cuar- tos y medios cuartos de á cuatro y de á dos maravedís, y comenzó esta moneda á correr por entre los españoles y indios;
la cual pareció tan mal á los naturales, que hacían burla de tan baja cosa, que no la estimaron en nada ni la pudieron sufrir, 1 En el manuscrito de Panes dice bendas] mas ni una ni otra lectura forman sentido. Parece que debe ser burdas.—E.
2 Hoy Taxco.—R.
porque decían que denotaba muy gran pobreza, y no la quisie- ron tratar ni recibir; y aunque ovo rigor y fueron compelidos á que de ella usasen y tratasen, dentro de un año ó poco más, reunieron y echaron de sí más de cien mil pesos de esta mone- da en la laguna de México para que no oviese memoria della, y hasta hoy ha durado el no usarla en esta Nueva España por- que toda la rescataron los indios y la desterraron del mundo, á lo menos de su tierra, porque les fué muy aborrecible y odiosa, y ansí no se usa otra moneda ni corre más que la de plata des- de aquel tiempo, en reales de á ocho hasta medios reales, to- da de plata muy buena moneda; y en este tiempo cesó el trato de oro en polvo, barras y tejuelos. 1 Finalmente, gobernando este tan ilustre varón, se ennobleció muy grandemente la Ciudad de México. Gobernóla y toda la Nueva España siete 2 años cristia- nísimamente. Ovo en su tiempo una muy gran pestilencia y mortandad en los naturales desta Nueva España el año de 1545, que duró más de seis meses, arruinó y despobló la mayor par- te de todo lo poblado de la tierra. En tiempo de su Gobierno se proveyó el Obispado de Guatemala en el Lic. D. Francisco Marroquín, clérigo; el de Huaxacac en D. Juan de Zárate; el de Chiapas en Fray Bartolomé de las Gasas, del Orden de Santo Domingo; el de Michoacán en D. Juan Vasco de Quiroga; el de Xalisco en D. Pedro Gómez de Malaver; el de Tlaxcalla en D.