Alojamiento.—Obsequios singulares á los caballos.—Suponíanlos fieras carní- voras.—Los Caciques ofrecen á Cortés sus hijas.—Presente de trescientas mujeres.—Nombre que impusieron á Cortés y á Alvarado.—Conferencia con los Caciques.—Dudas que los afligen sobre la procedencia, designios y naturaleza humana ó divina de sus huéspedes. — Respuesta lisonjera de Cortés.—Exige la destrucción de los ídolos.—Eesístenla los Caciques.
Persiste Cortés, amagando con retirarles su protección. — Ceden. — Cons- ternación general. — El pueblo oculta sus ídolos. — Bautizan á los cuatro Caciques y otros Señores.—Destrucción de los ídolos.—Fiestas y regocijos públicos.—Manera de administrar el bautismo en aquella época.
Aposentados, como tenemos referido, los nuestros en los Pa- lacios de Xicotencatl, con mucho cuidado fueron del regalados y servidos, donde presentaron á Cortés muchas joyas de oro y pedrería de gran precio y valor, y muchedumbre de ropa de al- godón muy ricamente labrada de labor tejido, y otras ropas * de plumas * de estima, y gran suma de bastimentos de aves, gallinas y codornices, liebres, conejos, venados y otros géneros de caza, que son y eran de las carnes que usaban comer los Señores de esta tierra, sin el maíz y frijol y otras legumbres de la tierra. Finalmente se les dio todo lo necesario para el sustento de los nuestros. 1 Luego á los principios, en el lugar y pueblo de Tecohuatzinco en la provincia de Tlaxcalla, entendie- ron los naturales que el caballo y el que iba encima era todo una cosa, como los centauros ú otra causa monstruosa; y ansí ciaban ración á los caballos, como si fuesen hombres, de galli- 1 Este pasaje está representado en la lámina sexta del Lienzo de Tlaxcalla.