Períodos cíclicos.—Destrucción del globo terrestre por inundaciones y huraca- nes.—Catástrofe futura por el fuego.—La Venus Tlaxcalteca.—Esposa de Tlaloc.—Su fiesta.—Otras divinidades.—Procesión de perros pelones.
Sacrificio que se hacía de ellos á los dioses del agua.—Expendio de sus carnes.—Ceremonia con las pieles de las víctimas humanas.—Penitencias y mandas.—Escritores franciscanos de la historia de México.—Ayunos comunes y para armarse caballero.
Habiendo un error muy grande entre estos naturales y muy general en toda esta Nueva España, pues decían que este mundo había tenido dos acabamientos y fines, y que el uno había sido por diluvios y aguas tempestuosas y que se había vuelto la tie- rra de abajo á arriba, y que los que en aquellos tiempos vivían habían sido gigantes, cuyos huesos se hallaban por las quebra- das como atrás dejamos tratado, no tuvieron conocimiento de los cuatro elementos, ni de sus operaciones, más de que era aire, fuego, tierra y agua, confusamente; ansimismo, por consi- guiente, dicen que ovo otro fin y acabamiento del mundo por aires y huracanes que fueron tan grandes, que cuanto había en él se asoló, hasta las plantas y árboles de las muy altas monta- ñas, y que arrebató los hombres de aquellos tiempos y que fue- ron levantados del suelo hasta que se perdieron de vista, y que al caer se hicieron pedazos, y que algunas gentes de estas que es- caparon, quedaron enredadas en algunas montañas y riscos escondidos, y que se convirtieron en monas y micos, é que ol- vidaron el uso de la razón, perdieron la habla y quedaron de la manera que agora los vemos, que no les falta otra cosa sino la habla y quedaron mudos para ser hombres perfectos. Esto tenían tan creído como si fuera de fe, y que todas las cosas que tratamos y hacemos que las