274 DIEGO MUÑOZ CAMARGOc buen Virrey, se pobló el Nuevo Reyno de Vizcaya llamado de Chametla, y fué por Gobernador de aquellas poblazones Fran- cisco de Ibarra. Pobláronse también en sus tiempos la Villa de Santa Bárbara, Guadiana, Sombrerete, Chalchihuites, el Mazapil, las tierras de Indé y todos aquellos confines y partes muy apar- tadas, ampliando los Reynos y Señoríos de Su Majestad, como el día de hoy permanecen. Al principio de su gobernación se puso la Real Audiencia de Guadalajara de la Nueva Galicia.
En estos tiempos de su gobierno se hizo la tercera armada para la Especería é Islas del Poniente llamadas las Filipinas, la cual se hizo á instancia y persuación de Fray Andrés de Vida- neta del Orden de San Agustín, de García de Escalante y Güi- do de Bazares, personas que habían visto y estado en aquella tierra; y viendo Su Majestad las grandes relaciones de aquellas Islas y tierra, mandó se hiciese la dicha armada, y la puso en efecto el buen Virrey D. Luis de Velasco, enviando por General della á Miguel López de Lagazpi, y por Maese de Campo á Ma- theo del Sauz, y á Guido de los Bazares^ov Factor de Su Majes- tad; la cual armada tuvo tan buen suceso, que hoy día perma- nece y permanecerá hasta el fin, porque la contratación será la mayor y mejor que ha habido en el mundo, en especial en estas partes del Poniente. Por esta población han resultado grandes descubrimientos de reynos y provincias de la gran China, Ja- pón, Tartaria y otras naciones que había incógnitas, y muchas de ellas van teniendo razón y noticia de Nuestra Santa Fe Ca- tólica, * que será principio de la conversión de aquellas nacio- nes, para que vengan en conocimiento de Nuestra Santa Fe. * Ausí que este cristianísimo Virrey gobernó sabia y discretamen- te, con suavidad y dulzura, por lo que fué muy querido y amado en toda la redondez desta tierra; y en este tan felice estado de su gobierno le vino la visita, y por visitador el Lic. Valderrama, oydor que fué del Consejo de Indias, el año de 1562; y estando en esta visita, Nuestro Señor fué servido de llevar desta vida al buen Virrey D. Luis de Velasco, de gloriosa memoria, el año siguiente de 1564, en las Casas de Ortuño de Ibarra; y está en- terrado en Santo Domingo de