sustentarlos y regalarlos como amigos de aquella casa y parientes de ella, ansí es que se llaman Teixhui- huan que quiere decir los nietos de la casa de tal parte; y en es- tos repartimientos de tierras se partieron á Terrazgueros é hi- cieron poblazones en ellas, y estos eran vasallos, y como tales les pagaban tributo y vasallaje de las cosas que criaban y cogían, y por esta orden vinieron á ser Caciques y Señores de muchas gentes y vasallos que los reconocían y pagaban vasallaje, de los cuales fundaron pueblos y lugares muy principales con que se sustentaron y gobernaron su República por buen modo y con- cierto, según su bárbaro y rústico talento.
Ansí poblada la muy insigne y no menos que leal provincia de Tlaxcalla, tuvieron paz y concordia con todas las provincias comarcanas grandes tiempos, y ansí se comunicaban y trataban en gran conformidad con los mexicanos, y atravesaban los unos y los otros todas las tierras, y provincias y reynos que querían, y lo mismo hacían los de ésta, porque iban á contratar á todas par- tes, de una mar á otra, de la del Sur á la del Norte, de la de Le- vante á la de Poniente, y porque de los pobladores de esta pro- vincia salieron á poblar la costa y serranía de hacia la parte del Norte y de ía de Levante, hacia Cenpoalla, Tuxtla, Cohuaza- coalco y Tabasco: finalmente, de estas tierras traían oro, cacao, algodón, ropa, miel, cera, plumería de Papagallo y otras rique- zas que mucho estiman; en tanta manera, que vino á ser el reyno de Tlaxcalla uno de los mayores que ovo en estas partes del Nuevo Mundo, gobernado por los cuatro Señores de las cuatro cabeceras; 2 tanto que fué envidiado de las provincias vecinas 1 Continuos. Oficio que antiguamente había en la casa del Key y que servían como de guardia. Llamáronse así, porque continuamente la hacían en el palacio; y porque eran ciento en número, se llamaban regularmente Ciencon- iínuos. (Gran Diccionario de la lengua castellana, por la Keal Academia. Ma- drid, 1729 fol.)—E.
2 Hasta aquí nos había hablado el autor de la fundación de los cuatro seño- ríos; pero nada nos había dicho de su unión para el gobierno