quisieron venir en ello ni ser traidores á ami- gos tan antiguos, que tan bien los habían tratado, conservado y defendido de sus enemigos por tantos tiempos, y antes bien acudirían á morir por su patria y República, lo cual cumplieron á fuerza de leales vasallos, y se defendieron y guardaron las fronteras como valientes y esforzados capitanes.
Acabado esto y entrando á fuego y sangre los ejércitos de Huexotzinco por tierras de Tlaxcalla, haciendo grandes daños, fuerzas y robos, llegaron á un lugar que está á una legua de la ciudad, que llaman el pueblo de Xiloxochitlan, donde cometie- ron grandes tiranías y crueldades en las gentes que hallaron descuidadas, y ansimismo allí mataron peleando á un principal de Tlaxcalla de mucha cuenta, que hallándose en este sobresal- to y alboroto salió con alguna gente á defender y amparar la gente de aquel lugar, y como le faltase favor y socorro, ovo de morir peleando: llamábase Tizacaltatzin, 1 y era principal de la parte y cabecera de Teocotelulco y del barrio de Contlantzinco.
Esta muerte fué sentida y llorada por los de Tlaxcalla; y con esto se volvieron los Huexotzincas á sus tierras, y fué principio de guerras continuas y muy prolijas que duraron más de quin- ce años 2 hasta la venida de Cortés. En el entretanto ovo muer- tes y pérdidas quesería hacer gran volumen contallas: sólo diré una, y fué que como á la continua había guerras y escaramu- zas, fué tanta la pujanza de los de Tlaxcalla, que en poco tiem- po ovieron de venir á arrinconar á los Huexotzincas por lo alto de la Sierra Nevada y volcán. Puestos en tanto aprieto pi- dieron socorro á Motecuhzoma, que envió 3 contra ellos gran pu- janza de gente, pensando de esta vez atropellar y asolar la provincia de Tlaxcalla, y les envió también un hijo suyo por capitán, que se llamaba Tlacahuepantzin: estos ejércitos Mexica- nos que fueron á socorrer los Huexotzincas, hicieron su entrada por la parte de Tetella y Tuchimilco y Quauquechollan, acu- diendo allí todos los de Itzocan y Chietlan como vasallos de los Mexicanos. Teniendo noticia de este socorro que Motecuhzoma enviaba, los de Tlaxcallan les salieron al encuentro antes