tenían que era mortal y terrible, pues jamás trabaron parentes- co ninguno los unos con los otros, ni por casamientos, ni por otra vía alguna la quisieron, antes les era odioso y aborrecible el nombre de Mexicanos, ansí como á éstos el nombre de Tlax- caltecas; porque se sabe y es notorio que en todas las demás pro- vincias emparentaban los unos con los otros, y ansí es de creer que pues Nuestro Señor fué servido que por mano de estas gen- tes se ensalzase su santo nombre, que la * guardó y * tuvo guar- dada para instrumento de tan heroica y santa obra, como es la que hemos visto y desde aquí en adelante diremos.
Entre tanto 1 en este continuo cerco y perpetua guerra, siem- pre se cautivaban los unos á los otros, y jamás se rescataban ni se redimían sus personas, porque lo tenían por grande afren- ta é ignominia, sino que habían de morir peleando, mayormente los capitanes y personas calificadas, de las cuales no se ser- vían, sino que antes morían sacrificados ó peleando á manera de Gladiatores romanos; y es ansí que como oviese algún pri- sionero de valor y cuenta, lo llevaban en medio de una plaza, donde tenían una gra^ ueda de más de treinta palmos de an- cho de cada parte, y jen medio de esta gran rueda otra me- nor redonda como un codo, que servía de altar del suelo, 2 de la cual se ataba una muy grande soga y larga que no pasaba de 1 "Estando en este, etc. ;" manuscrito de Panes.—E.
2 La lectura d_ este pasaje, alterada probablemente por el copiante para dar- le mayor claridad, quedó ininteligible con la enmienda. Aunque en el manus- crito de Panes no sea tampoco muy clara, se comprende, sin embargo, su idea.
Dice así " y en medio de esta gran rueda otra menor redonda que servía de altar, como de un codo de altor del suelo, de la cual, etc." Quiere decir: que esta rueda menor, labrada á manera de muela de molino y del grueso de un eodo, ó sea de cosa de media vara, estaba colocada sobre la otra mayor, proyec- tando la altura de un codo sobre su superficie. En ella se