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nydus/Historia de TlaxcalaPublic
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Capitulo Xvi.

tanto, que no hay cosa en esta vida con que compararlo. Son las pelotas del tamaño de las de viento de las que se usan en España, y saltan tanto, que si no se ve parece increible que dando con la pelota en el suelo, salta más de tres estados en lo alto. Esta pelota se jugaba con los cuadriles ó con las nalgas, porque pesa tanto, que con las manos no se po- día jugar; y ansí los jugadores de esta pelota tenían hechos de cuero unos cinchos muy anchos de gamuza, para las nalgas con que jugaban. 2 Tenían juegos de pelota 3 dedicados en la Re- pública para estos pasatiempos: jugaban para tener ejercicio los hijos de los Señores, y jugaban por apuesta muchas preceas, ropas, oro, esclavos, divisas, plumería y otras riquezas. Habían en estos juegos grandes apuestas y desafíos: eran juegos de Re- pública muy solemnizados; no los jugaban sino Señores y no gente plebeya: tenían para este juego diputados.

Había otros juegos como de dados que llaman Patol, á ma- nera del juego de las tablas al vencer, el que más presto se vol- vía á su casa con las tablas 4 este ganaba el juego. Ansimismo había otros juegos de diversos modos que sería gastar mucho tiempo en tratallos, y no se tratan porque son juegos de poco momento. Tenían otros entretenimientos y recreaciones de flo- 1 Vulgarmente llamada Vle y conocida en Europa con el nombre de goma elástica.—R.

2 Todavía hoy se usa en los Estados de Sinaloa y Sonora, siendo una de las diversiones populares más favoritas. Es muy extraño que este juego, así como algunos otros usos y aun palabras de origen mexicano, se conserven en puntos tan distantes, á la vez que ban desaparecido enteramente de su principal asien- to.—R.

3 Esto es, localidades propias y adecuadas para ejercitar este juego. Habíala aun en el recinto del Templo Mayor de México, porque ese juego formaba par- te del rito en ciertas festividades. El nombre mexicano de esta localidad era Tlachtli. En Sinaloa lo llaman Vlama; así por lo menos lo llamaban cuando yo lo conocí en mi niñez.—R.

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