2 Los conquistadores fueron quienes les impusieron este nombre, así como crearon otros muchos, particularmente de lugares, por falta de conocimiento de la lengua. Ellos preguntaban una cosa, los indios les contestaban otra, y de su respuesta hacían un nombre propio. Gomara (Crónica de Nueva España, capítulo 215, edición de Borcia), nos ha conservado la historia de éste. "A los "Sacerdotes de México (dice) y toda esta tierra llamaron nuestros españoles " Papas; y fué que preguntados ¿por qué traían así los cabellos? respondían dotes mayores los llamaban Texpanachcauhtzin Teopixque, que interpretado en nuestro romance quiere decir Los ma- yores del templo ó los guardas de los dioses, ó guardas de los tem- plos. Los ornatos de sus altares donde se inmolaban los cuer- pos humanos, no los tenían con atavíos de seda, ni brocados, sino en rústico modo. Sólo algunos ídolos tenían de piedras ri- cas de mármoles, cristal, ó de piedras verdes Chalchiuites ó de Turquesas y amatistas, y algunos de preseas de oro.
" Papa, que es cabello, y así les llamaban Papas, etc." Todavía esta noticia requiere alguna explicación. Los mexicanos diferenciaban el nombre del ca- bello (genéricamente tzontli) según la persona y la forma que se les daba. A los de nuestra descripción llamaban papatli, nombre que el Vocabulario de Mo- lina dice se aplicaba á los "cabellos enhetrados (enmarañados) y largos délos ministros de los ídolos.
' ' El genio de la lengua mexicana exige que los nombres vayan ordinariamente compuestos con un pronombre prefijo, el cual produce la pérdida de la final del propio nombre. Aquí el prefijo es no— (inimio) y el nombre papatli; resultando el compuesto no-papa, con cuya voz se denotó en un sentido figurado al sacerdote. Los conquistadores, fijándose solamente en el sonido dominante y teniendo presente un parónimo que les era muy conoci- do, llamaron Papas á los sacerdotes mexicanos. De esta voz usa perfectamente Bernal Díaz en toda su narración histórica; pero como sonaba mal á los oídos católicos, se suprimió por los escritores posteriores.—R.