Los modos de sus templos atrás lo dejamos referido, que son 1 contratos ó convenios.—K.
á manera de pirámides, excepto que se subía por gradas hasta la cumbre, y en lo más alto había * una ó * dos capillas peque- ñas, y delante de ellas dos grandes columnas de piedra en don- de perpetuamente estaban con lumbre y grandes perfumes de noche y de día, que jamás cesaba desde los templos pequeños hasta los mayores. Los servidores de éstos eran aquellos que prometían serlo hasta la muerte, y algunos por tiempo limitado.
Estos se sustentaban de las primicias de los frutos que cogían:
tenían sacerdotes mayores que llamaban Achcautzin 1 Teopix- que Teopannenque Tlamacazque, que eran como agora son los religiosos que tenían aquella religión. Tlamacazque, se llamaban porque servían á los dioses con sacrificios y sahumerios; y ansí todos * aquellos * que sirven á los españoles el día de hoy los llaman Tlamacazque, porque como los españoles fueron á los principios tenidos por dioses, ansí todos aquellos que los ser- vían eran llamados Tlamacazque, porque ansí llamaban á los que estaban en los templos de los dioses, y hasta hoy ha que- dado este nombre tan arraigado, que llaman á los criados de los españoles Tlamacazque ó Tlamacaz.
Por segunda persona había Papas, no porque el nombre de Papa fuese de sumo sacerdote; sino como los más viejos sacer- dotes, aquellos que sacrificaban á los hombres, quedaban tan ensangrentados, y ellos eran tan pésimos y sucios, criaban gran suma de cabellos, que los tenían tan largos que les daban casi hasta las nalgas, y ellos estaban tan sucios y percudidos de la sangre y tan afieltrados, que por estas crines les llamaban Pa- pas 2 y no por sacerdotes supremos, que al sacerdote ó sacer- 1 Achcauhtzin en el manuscrito de Panes. La voz primera designa el nom- bre reverencial, la segunda el plural de su singular Achcaiihtli.—R.