CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Historia de TlaxcalaPublic
Page 171 of 317
Table of Contents

Capitulo Xix.

Ansí llamaban este rito el juego del exquinan.

Había otros penitentes que andaban de noche, que los llamaban en su lengua Tlamaceuhque, los cuales tomaban un bra- cero pequeño sobre su cabeza, el cual llevaban encendido desde que anochecía hasta que amanecía: andaban de noche de tem- plo en templo solos y con mucho silencio, visitando sus dioses en sus templos y hermitas. Duraban en esta penitencia y po- breza un año ó dos, dándose á la pobreza y miseria por alcan- zar algo, por humildad sirviendo á los dioses. Estos servían de día y de noche en los templos; mas tomaban estas romerías y andar estas estaciones por haber salido y escapado de algún peligro, ó porque los dioses se doliesen de él, ó los encaminase en algunas pretensiones ó fines que deseaban. No comían car- nes ni legumbres al tiempo en que hacían estas penitencias, si- no pan sin levadura 1 ni otra mixtura alguna, que llaman los naturales Yoltan. 2 Allí todas estas cosas como al principio pro- metimos, pasamos sucintamente á causa de que las han escrito los religiosos muy copiosamente por estirpar las idolatrías de esta tierra, especialmente Fray Andrés de Olmos, Fray Bernar- dino de Sahagún, Fray Toribio de Motolinía, Fray Jerónimo de Mendieta y Fray Alonso de Santiago: por esta causa nos vamos acortando lo más que podemos.

Los ayunos de estas gentes duraban según se les antojaba, y las promesas que hacían: ansí por promesas ó por armarse 1 La mención del pan sin levadura debe parecer absurda y hacer aun sospe- chosa la veracidad del cronista tlaxcalteca, pues que no conociendo los mexi- canos el cultivo del trigo, tampoco podían hacer pan sin levadura. No obstan- te, aquí sólo hay locución impropia empleada por analogía ó semejanza con[el objeto de que se trataba, y para el cual la lengua castellana no tenía una pa- labra propia. Parece que el ayuno rigoroso de que aquí se habla, era el mismo ó semejante al que los mexicanos llamaban Atamalcualizili, en el cual sólo era permitido comer la masa cocida del maíz (vulgo tamal), sin sal ni otra mix- tura y aun sin la previa preparación de cal que le da cohesión y flexibilidad, haciendo el efecto que la levadura en la masa de trigo.—R.

171