Ansí llamaban este rito el juego del exquinan.
Había otros penitentes que andaban de noche, que los llamaban en su lengua Tlamaceuhque, los cuales tomaban un bra- cero pequeño sobre su cabeza, el cual llevaban encendido desde que anochecía hasta que amanecía: andaban de noche de tem- plo en templo solos y con mucho silencio, visitando sus dioses en sus templos y hermitas. Duraban en esta penitencia y po- breza un año ó dos, dándose á la pobreza y miseria por alcan- zar algo, por humildad sirviendo á los dioses. Estos servían de día y de noche en los templos; mas tomaban estas romerías y andar estas estaciones por haber salido y escapado de algún peligro, ó porque los dioses se doliesen de él, ó los encaminase en algunas pretensiones ó fines que deseaban. No comían car- nes ni legumbres al tiempo en que hacían estas penitencias, si- no pan sin levadura 1 ni otra mixtura alguna, que llaman los naturales Yoltan. 2 Allí todas estas cosas como al principio pro- metimos, pasamos sucintamente á causa de que las han escrito los religiosos muy copiosamente por estirpar las idolatrías de esta tierra, especialmente Fray Andrés de Olmos, Fray Bernar- dino de Sahagún, Fray Toribio de Motolinía, Fray Jerónimo de Mendieta y Fray Alonso de Santiago: por esta causa nos vamos acortando lo más que podemos.
Los ayunos de estas gentes duraban según se les antojaba, y las promesas que hacían: ansí por promesas ó por armarse 1 La mención del pan sin levadura debe parecer absurda y hacer aun sospe- chosa la veracidad del cronista tlaxcalteca, pues que no conociendo los mexi- canos el cultivo del trigo, tampoco podían hacer pan sin levadura. No obstan- te, aquí sólo hay locución impropia empleada por analogía ó semejanza con[el objeto de que se trataba, y para el cual la lengua castellana no tenía una pa- labra propia. Parece que el ayuno rigoroso de que aquí se habla, era el mismo ó semejante al que los mexicanos llamaban Atamalcualizili, en el cual sólo era permitido comer la masa cocida del maíz (vulgo tamal), sin sal ni otra mix- tura y aun sin la previa preparación de cal que le da cohesión y flexibilidad, haciendo el efecto que la levadura en la masa de trigo.—R.