El tercer prodigio y señal fué que un rayo cayó en un tem- plo idolátrico que tenía la techumbre pajiza, que los naturales llamaban Xacal, el cual templo los naturales llamaban Tzono- mosco, 1 que era dedicado al ídolo Xicchtecuhtli, 2 lloviendo una agua menuda como una mullisma * cayó del cielo * sin trueno ni relámpago alguno sobre el dicho templo, lo cual ansimismo tuvieron por gran abusión, agüero y prodigio de muy mala se- ñal, y se quemó y abrasó todo.
El cuarto prodigio fué, que siendo de día y habiendo sol, sa- lieron cometas del cielo por el aire y de tres en tres por la par- te de Occidente * que corrían hasta el Oriente *, con tanta fuerza y violencia, que iban desechando y desapareciendo 3 de sí brasas de fuego ó centellas por donde corrían hasta el Oriente, y lle- vaban tan grandes colas, que tomaban muy gran distancia su largor y grandeza; y al tiempo que estas señales se vieron ovo alboroto, y ansimismo muy gran ruido y gritería y alarido de gentes.
El quinto prodigio y señal fué que se alteró la laguna mexi- cana sin viento alguno, la cual hervía y rehervía y espumaba en tanta manera que se levantaba y alzaba en gran altura, de tal suerte, que el agua llegaba á bañar á más de la mitad de las ca- sas de México, y muchas de ellas se cayeron y hundieron; y las cubrió y del todo se anegaron.
El sexto prodigio y señal fué que muchas veces y muchas noches, se oía una voz de mujer que á grandes voces lloraba y decía, anegándose 4 con mucho llanto y grandes sollozos y suspiros ¡Oh hijos míos! del todo nos vamos ya á per- 1 Tzonmoclo, manuscrito de Panes. Léase Tzomnoclo.—E.
2 Supongo que es Xiuhtecuhtli, dios del año.
3 Desparciendo, manuscrito de Panes.—R.
4 acuertándose, manuscrito de Panes. En Torquemada se lee: "acongoján- dose." Probablemente decía en el original "acuitándose."—K.