compuesta de tlacatl que genéricamente significa persona y Xolotl que entre varias acepciones tiene tam- bién la vaga y quimérica de cosa monstruosa, muy congruente con la primera impresión que en los mexicanos produjo la vista de los hombres montados, pues juzgaron dice Torquemada, que caballo y caballero "eran todo una misma co- sa 6 una pieza." Así fué también como la antigüedad creó los centauros.—R.
2 No es cierto que viniera solamente Marina con Cortés. El cacique de Tabzcoob (Tabasco) le había regalado veinte mujeres, y además venían tam- bién las siguientes españolas: Beatriz Hernández, María de Vera, Elvira Her- lenguaje? y que era imposible saberlo; * y qué la ballesta y espa- da preguntábanse ¿que cómo era posible que fuerzas humanas las pudiesen ejercitar? Y ansí puestos* en tan extraña con- fusión, aguardaron á saber cuál fuese su designio, y vista la poca * copia de * gente que era, Motheuzoma no hizo caso ni ima- ginó su perdición, antes entendiendo que si fuesen dioses los aplacaría con sacrificios y oraciones y otros sufragios, é que si fuesen hombres era muy poco su poder. Finalmente, no se le dió nada de ello, sino que consintió en que entrasen y que si eran dioses ó sus mensajeros, él se avendría con ellos, é que si fuesen hombres muy en breve tiempo serían reconocidos y les mandaría que se fuesen de sus tierras. Sobre lo cual ovo gran- des juntas, acuerdos varios y diversos pareceres. Al fin resultó que entrasen; y hasta ver qué gentes fuesen, mandó Moctheuzoma se estuviesen en Cempohuallay que no los dejasen pasar de allí; mas como Cortés tuviese noticia de este gran Príncipe y de sus grandezas y poder, decía y publicaba que le venía á bus- car, que le quería ver y visitar y tenelle por Señor y amigo. Con estas nuevas mandó Moctheuzoma á sus gentes dijesen á los dioses que si no era para más de velle y visitalle, que se daba por visitado de ellos, que mirasen lo que querían, que él se los mandaría dar y que se volviesen, porque con su venida habían puesto terrible espanto á toda la tierra: y en estos dares y toma- res anduvieron algunos días, 1 hasta enristrar su negocio.
nández, otra Beatriz Hernández hija de la anterior, Isabel Eodrigo, Catarina Márquez, Beatriz Ordaz y Francisca Ordaz.