CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Historia de TlaxcalaPublic
Page 215 of 317
Table of Contents

Capitulo Iv.

como yo me llamo, y se llaman y apellidan todos mis compañeros, que es el más alto blasón, renombre y apellido que podemos tener, porque es de- rivado y tomado del Santísimo Nombre del Hijo de Dios ver- dadero Jesucristo Nuestro Señor y Redentor del género huma- no; y que con esto cesen los crueles y horrendos sacrificios y endemoniados ritos que tenéis, y que con esto diésedes de mano al demonio que os tiene ciegos y engañados, dando al través con todas estas cosas que el enemigo del género humano con sus malicias y astucias os ha incitado, que no viésedes 1 más en el engaño en que vosotros y vuestros antepasados vivían y has- ta agora habéis vivido. Olvidad y desarraigad de vuestros cora- zones tan gran engaño y torpeza y error, destruyendo totalmen- te el nombre que tenéis de idólatras, sacrificadores y comedores de carne humana y de vuestras propias carnes y sangre; cuyos nefandos y aborrecibles pecados é infernales hechos son repro- bados entre hombres de razón y de ley de naturaleza, porque un crimen tan atroz y uso tan cruelísimo y abominable entre todas las generaciones del mundo, pésimo, detestable y de tan horrenda abominación, jamás se ha visto, ni oído, ni hallado en todas las naciones del Universo, pues que fieros animales abo- rrecen comerse unos á otros, siendo gobernados tan solamente por instinto natural, como más largamente os podría decir, y traer otros muchos más ejemplos con urgentísimas razones, las cuales omito hacer por dar fin á mi respuesta. Por tanto, Se- ñores y amigos míos generosos, pues me habéis pedido razón de mi venida y os he querido satisfacer, ya os la he dado muy por extenso sin haberos ocultado cosa alguna, sino que clara y abiertamente os he descubierto mi pecho, y ansí lo podréis de- cir é informar á todas vuestras gentes, y á aquellos que quisie- sen seguir mi amistad y venirse de paz y tornarse cristianos y 1 Supongo que quiere decir viviésedes ó vivieseis.

ser del gremio de * nuestra Santa Madre * Iglesia de Roma, y re- cibir el verdadero bautismo, que serán libres del demonio, y se- remos todos unos, incorporados en un gremio. Y en lo que toca á decir que si somos dioses, ó si somos hombres humanos y mortales como vosotros; pero la

215