Entoncés Cortés subió en un caballo que le trajeron, y reco- giendo la gente de sus españoles, salió de aquel mal paso y gran peligro.
Gran suma de riqueza de oro y pedrería, fué la que en aque- lla salida se perdió, la cual fué del tesoro de Moctheuzomatzin, que como fuese muerto, mandó Cortés que la mayor parte se fundiese, porque en piezas y joyas de oro labrado hacía mucho volúmen, lo que no hacía derritiéndole y hecho en barras y la- drillos; y ansí se puso por obra, de modo que lo que estaba en joyas, brazaletes, patenas, besotes y orejeras, todo se hizo fun- dir, sin lo que estaba en tejos y barras que era gran suma: y al tiempo de la salida de las casas de Modheuzoma se encargó de la mayor parte de esta riqueza á los amigos de Tlaxcalla, aunque como está referido se perdió, y se lograron mal. Todas estas razones son del capitán D. Antonio Calmecahua, que fué uno de los que salieron en guarda del tesoro mexicano de Moc- theuzoma, muriendo sobre ello y en defensa del la mayor parte de nuestros españoles, como murieron. Y tornando al discur- so de lo que Íbamos tratando, ansí como ovo pasado D. Pedro de Alvarado la puente, llevando la retaguardia herida y sangrien- 2 Antes lo llama Temazahuatzin.
ta, y desventurada lo mejor que pudo, él y su gente y los de Tlaxcalla fueron en seguimiento del general que iba caminando al pueblo de Tlacupa 1 y á Teoealhincan 2 y Tzacuhyocan, don- de agora está la hermita de Nuestra Señora de los Remedios, sin poderse defender de los enemigos, continuando su viaje, mar- chando y peleando con gran ánimo, defendiéndose dellos hasta llegar al lugar referido, que desde aquel día quedó aquella me- moria y advocación de Nuestra Señora de los Remedios, que dura hasta el día de hoy, la cual es frecuentada de muchas gen- tes con mucha devoción.