Dejando encerrados á los tarascos en parte del Michuacan, sigue por su costa la emigración nahua y penetra en Guerrero, abarca todo su territorio, sale á tierras de Puebla y sigue hasta las costas de Veracruz. Lógico es que los pue- blos que llegaron más lejos en esta corriente, fueran los primeros emigrantes.
Estos fueron los amecas, que penetraron en la península maya, y los yaquis, que llegaron al territorio kiché. Siguieron los xicalancas, los ulmecas y los zapotecas, los cuales según la tradición peregrinaron juntos; pero estos últimos se separaron al salir de los actuales terrenos de Guerrero, y penetraron en el Didjazá. Esto explica por qué el códice Dehesa (Antigüedades mexicanas pu- blicadas por la Junta Colombina de México) nos presenta solamente los luga- res de peregrinación de los zapotecas al partir de ese punto.
Amecas, yaquis y zapotecas, al contacto de pueblos superiores, perdieron su sierra nevada de Huexotzinco; y aquí en este sitio hicieron los Ulmecas su principal asiento y poblaron, como el día de hoy nos lo manifiestan las ruinas de sus edificios, que según las mues- tras fueron grandes y fuertes; y ansí las fuerzas y barbacanas, al- barradas, fosas y baluartes, muestran indicios de haber sido la cosa más fuerte del mundo, y ser obrada por mano de innume- rables, y gran copia de gentes la que vino á poblar, porque don- de tuvieron su principal asiento y fortaleza es un cerro ó peñol que tiene casi dos leguas de circuito, y en torno de este peñol, por las entradas y subidas, antes de llegar á lo alto de él tiene cinco albarradas y otras tantas cavas y fosas de más de veinte pasos de ancho, y la tierra sacada de esta fosa servía de bas- tión ó muralla de un terrapleno muy fuerte, y la hondura de las dichas cavas debía de ser de gran profundidad, 1 porque con lengua; si bien mezclaron con ellos la cultura nahua, sobre todo en sus mani- festaciones del calendario, de la religión y de la aritmética.
Los xicalancas y los ulmecas hicieron predominar en parte la lengua, si bien los totonacas guardaron la suya. Mezclados ulmecas y vixtotis,