CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Historia de TlaxcalaPublic
Page 256 of 317
Table of Contents

Capitulo Vil

podían ir á caballo ni á pie, los llevaban en hombros y amacas, con mucho amor y regalo; y ansí como ve- nían de camino y entrando por la ciudad, salían las gentes á vellos, y como estaban tan maltrados, les tenían gran lástima:

las mujeres subidas en sus casas y terrados, les decían á gran- des voces llorando ¿Quién os engañó para que fuerais á México, desdichados de vosotros, á meteros entre tantos mal- vados y crueles traidores? ¡Pobres de vosotros que ansí os han pasado y maltratado! Seáis muy bien venidos á vuestras casas y tierras. No tengáis pena, reposad y descansad, no tengáis mie- do de tan mala gente traidora. Con estas y otras caricias de amor y ternura los acariciaban * con palabras tiernas y amoro- sas, los recibían * y decían para darles mayor consuelo. Prosi- guiendo su camino, llegaron á los palacios y casas de Maxix- catzin * en el barrio y cabecera de Ocotelulco, donde fueron aposentados y recibidos con gran aplauso , y aquí estuvieron algunos días, hasta que Nuestro Señor fué servido de que sana- sen los enfermos y se reformasen. 1 En este tiempo vinieron embajadores Mexicanos * de parte de aquella República , con muy grandes * partidos y * prome- sas á los cuatro Señores de Tlaxcalla, como atrás dejamos referido, proponiéndoles que fuesen contra los españoles y los matasen, y no tomasen su amistad; en lo cual quiso venir *y condescender * un Cacique llamado Axayacatzin Xicotencatl, hi- jo mayor de Xicotencatl el viejo, á quien había dado el gobierno de su cabecera su padre, señalándole por su capitán general.

1 En el Lienzo de Tlaxcalla, Citlalpopocatzin recibe á Cortés en Xaltelol- co; después Maxixcatzin lo recibe en Hueyotlipan; y en fin, Xicotencatl en Tlaxcalla: como se ve, no pasó al barrio y cabecera de Ocotelulco, según dice aquí el autor.

Este, pues, venía en consentimiento de que los nuestros murie- sen é los acabasen de matar; y siendo de contrario parecer Ma- xixeatzin, recibió grande enojo, y ansí con grande ira y alteración lo maltrató de palabra,

256