Pronto su tropa abrió en el monte una espaciosa herida y extrajo costillas de oro. Que nadie se admire de que en el Infierno crezca la riqueza; ese suelo es el que mejor merece la simiente preciosa. Y que aquí aprendan aquellos que se vanaglorian de las cosas mortales y cuentan con asombro de Babel y de las obras de los reyes menfios, cuán fácilmente sus mayores monumentos de gloria, de fuerza y de arte son superados por Espíritus réprobos, y cómo en una hora realizan lo que ellos apenas consiguen en una era, con labor incesante e innumerables manos.
Cerca en la llanura, en muchas celdas preparadas, Que por debajo tenían venas de fuego líquido Derivadas del lago, una segunda multitud Con maravilloso arte fundió el mineral masivo, Separando cada especie, y desnató la escoria del lingote. Un tercero tan pronto había formado en la tierra Un molde diverso, y desde las celdas hirvientes Por extraña conducción llenó cada rincón hueco: Como en un órgano, desde una sola ráfaga de viento, A muchas filas de tubos el secreto somier alienta.
Anon out of the earth a fabric huge Rose like an exhalation, with the sound Of dulcet symphonies and voices sweet, Built like a temple, where pilasters round Were set, and Doric pillars overlaid With golden architrave; nor did there want Cornice or frieze, with bossy sculptures graven; The roof was fretted gold. Not Babylon, Nor great Alcairo, such magnificence Equalled in all their glories, to enshrine Belus or Serapis their gods, or seat Their kings, when Egypt with Assyria strove In wealth and luxury.
La creciente pila Se alzó en su altiva altura, y de inmediato las puertas, Abriendo sus broncíneas hojas, descubren, anchos Adentro, sus amplios espacios, sobre el terso Y nivelado pavimento: del abovedado techo, Pendientes por sutil magia, muchas filas De lámparas estelares y candiles ardientes, alimentados Con nafta y asfalto, daban luz Como desde un cielo.