Notas
1
Excepto, por supuesto, a un miembro proscrito. El caso del Dr. Levy, expulsado de este país por sus compatpatriotas en el Gobierno por haber escrito de forma desfavorable sobre los judíos de Moscú, estará fresco en la memoria de todos.
2
Me tomo la libertad de introducir una anécdota. Cierto estudiante le dijo una vez al Dr. Jowett, director de Balliol: «Yo cojo los Evangelios y los trato como a un libro ordinario». El director respondió: «¿No le pareció un libro de lo más extraordinario?». Lo mismo ocurrirá, creo, con la fascinación de Israel.
3
Tomo prestada la metáfora del señor Zangwill, quien la aplicó particularmente a Nueva York. Yo la aplico a todo el mundo industrial moderno.