Ansimismo tuvieron cuenta del año, ansí por el sol como por la luna, y sus bisiestos para conformar sus años: tuvieron cuen- ta de los meses y de las semanas. Los meses solamente conta- 1 Así en ambos manuscritos; mas las denominaciones que ellos nos dan de los vientos cardinales parecen defectivas y defectuosas, comparadas con las que nos dejaron Fray Bernardino de Sahagún y Fray Alonso de Molina, grandes maestros en la lengua mexicana. Helas aquí:
Sahagún. Molina.
ÍTlapcopcopa f Tonatiuhiquizayan. Oriente -J Tlahuilcopa -I Tonatiuhnemayan.
(, (. Tonatiuhixco., Poniente Cihuatlampa Iealaquian tonatiuh. Norte Mictlampa Mictlampa.
f Cihuatlampa. ** Huitetenpa L Vilztlampa.
En la edición Londonense del P. Sahagún se lee Tlapcopa.
Llamará la atención la grave variante que se advierte en estos escritores res- pecto de la palabra Cihuatlampa, que el uno aplica al Poniente y el otro al Sur; mas esta es una equivocación del Vocabulario Hispano-Mexicano del P. Mo- lina, enmendada en el Mexicano-Hispano. Lo mismo debe decirse de la pala- bra Cihuatlan, ambas equivalentes á la nuestra Poniente.
La traducción que todos los antiguos y aun modernos escritores dan á la pa- labra Mictlan, interpretándola por Infierno, es absolutamente inexacta y capri- ban veinte días de luna, y las semanas de trece días, y de ocho lunas 1 de á veinte días hacían un año, como adelante veremos.
Entendíanse por caracteres, pinturas y figuras de animales. Ovo ansimismo entre estas gentes muchos embaydores, hechi- ceros, brujos y encantadores que se transformaban en leones, tigres y otras animalías fieras con embaymientos que hacían: