se comprende y disculpa recordando que Oamargo era hijo de un español y escribía bajo la dominación española, con el designio, ciertamente, de mantener á su patria en la posesión de los singulares privilegios que le habían otorgado los Keyes de España por su fidelidad según entonces se entendía. La significación délas palabras varía y enviados los mensajeros, que fueron Coztomatl y Zohinpanecatl, para que nó los enojasen, é que los dejasen pasar por donde quisiesen; 1 y ansí fué que habiendo estado algunos días en este pueblo de Tecohuatzinco, se movieron de allí y se vinieron á Tlaxcalla, donde el gran Señor Xicotencatl recibió á Cortés de paz y á sus compañeros, cuyo recibimiento fué el más solemne y famoso que en el mundo se ha visto ni oído, porque en tierras tan remotas y extrañas y apartadas, nunca á Príncipe alguno se había hecho otro tal, porque salieron los cuatro Señores de las cuatro cabeceras de la Señoría y República de Tlaxcalla con la mayor pompa y majestad que pudieron, acompañados de otros muchos Tecuhtles, y Pyles y grandes Señores de aquella Repú- blica, más de cien mil hombres que no cabían en los campos y calles, y que parece cosa imposible. 2 también en los tiempos. Este grande é importante vacío que el cronista deja en su historia se puede llenar completamente con los capítulos 62 á 65 de la Historia verdadera de la conquista de Nueva España, escrita por Bernal Díaz del Castillo.—R.
1 Aun cuando el autor trata de ocultar los combates que los tlaxcaltecas tu- vieron con Cortés, no pudo menos aquí, que referirse al de Tecoac que fué el primero. Igual omisión de los combates, y por la misma razón, se hizo en el Lienzo de Tlaxcalla, en cuya lámina tercera se representa un recibimiento amistoso hecho á Cortés en Tecoac.
La verdad es, que al recibir la embajada, los señores de Tlaxcalla se dividie- ron: Maxixcatzin aceptaba desde luego la alianza con Cortés; el joven Xico- tencatl quería la guerra. Como no se diera ninguna resolución, Cortés avanzó, y tuvo lugar el combate de Tecoac. A éste se siguieron varias batallas con el ejército tlaxcalteca que mandaba