tlaxcaltecas dieron á Cortés la mayor parte de su ejército para marchar sobre México, y sabemos que lo acompañaron seis mil hombres: de aquí podemos deducir lógicamente, que todo el ejército tlaxcalteca no pasaba de ocho mil. Sí ahora consideramos, que las mujeres, ancianos y niños fueran ocho 6 diez veces mayores en número que los hombres útiles para la guerra, nos resultará para toda la Señoría de Tlaxcalla, una población de sesenta á ochenta mil habitantes.
Esto nos dará también la explicación de por qué no pudieron destruir á Cor:
tés, en los diversos encuentros que con él tuvieron. Hemos visto que no em- bestían con todo su ejército, sino que lo presentaban por fracciones: así es que en cada combate atacaban dos ó tres mil hombres; y no era difícil á Cortés rechazarlos con los mil trescientos totonacas que tenía, con sus cuatrocientos peones armados de acero, y sobre todo con sus caballos y con sus cañones, que aunque pocos, hacían gran destrucción y ponían mayor espanto aún en sus contrarios.
1 Tzompantzinco fué