trompetas hechas de madera, bailando y cantando cantares de guerra, y animan- do á sus comilitones 3 con grande gritería y más y mayores vo- ces y gritos en el tiempo en que se daba el combate, tocando sus atambores y caracoles y trompetas, que hacían extraño 1 Aquí parece que falta la palabra con.
2 Debe ser: tañendo.
3 Es decir, sus compañeros de guerra.
ruido y estruendo, y no poco espanto en sus corazones frágiles é inusitados de esta milicia con los golpes de las rodelas y ma- canas, acompañados de la inmensa gritería.
Este era el modo de sus peleas y combates con tiros de pie- dras y saetas y dardos, hasta que venían ájas manos y á los porrazos y macanazos, y con las espadas de pedernal que da- ban mortales heridas y cuchilladas, aunque el día de hoy no han quedado más armas de arcos y flechas, las cuales usan los Chi- chimecas, y toda la tierra nueva de Cíbola y Gran Quivira, 1 y Señora 2 y las demás provincias que llamaron de las siete ciuda- des que fué la entrada que hizo Francisco Vázquez Coronado, y toda la tierra que llaman de la Florida, los cuales arcos y fle- chas es la más terrible arma que las gentes bárbaras pueden usar; y esta debió de ser la primera y más antigua arma que hubo en el mundo y la que los primeros hombres homicidas inventaron, que tan cruel y mortal daño hace y ha hecho, y ansí lo usan los Turcos desde su origen hasta estos nuestros tiempos, y también sé que lo usaron los Griegos y Troyanos;
por donde se debe colegir que no debió de ser en solas estas naciones habitadoras de este nuevo mundo donde la usaron.
1 Quivira. Nombre de un país fabuloso que hizo grandísimo ruido en el siglo XVI, y que los mapas de la época colocaban al N. del Nuevo México. En las relaciones de entonces se daba también á Sonora el nombre de Seño- ra.—E.