CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Historia de TlaxcalaPublic
Page 218 of 317
Table of Contents

Capitulo Iv.

claridad. Mira pues, Señor y muy temido caballero de los dioses blancos y barbudos, lo que quieres emprender; mira que te queremos mucho, y te rogamos que no lo hagas, no te suceda algún tra- bajo, porque tenemos por experiencia que cuando ansí algunos de nosotros llegamos con insolencia á algunas de estas reli- quias indignamente, caen sobre nosotros grandes relámpagos, rayos y truenos del cielo, en castigo de tan grande osadía y atrevimiento: y dejando aparte este negocio que toca á los dio- ses, todas las demás cosas que nos has dicho, que es ir contra Cklhua á asolar y destruir por fuerza de armas con cruda y fuer- te guerra todo, nos parece poco ponello debajo *de tu Señorío, y * el mando no lo estimamos y tenemos en nada, en compa- ración de lo que nos has dicho, ni el tenerte por amigo, ni el reconocer por tal al gran Señor que te envía, que es el que nos dices que se llama Emperador monarca del mundo, aquel que de tan lejas partes nos envía á saludar y visitar: para corres- ponder á tan gran merced como ésta, nos obliga á que le sirvamos y agradezcamos, ayudándole con todo lo que se le ofre- ciese, teniéndolo siempre por verdadero Señor y amigo nuestro:

mira lo que ha menester de nosotros, dinos si quiere algo * de las cosas de * nuestra tierra, que por la amistad que le tenemos y á tí te hemos cobrado, lo haremos muy deveras y cumplida- mente, porque esta nuestra paz y amistad ha de ser para siem- pre eterna y perdurable * hasta la fin de los siglos futuros y ad- venideros *. Por tanto mira lo que quieres, que aquí estamos muy prontos para todas las ocasiones que se te ofrecieren á tí y tus valerosos compañeros, ansí en la paz como en la guerra, como se lo puedes decir al gran Señor que te ha enviado.

Este razonamiento propuso en nombre de todos * el poderoso y gran Señor Maxixcatzin, que era muy discreto y el más mozo de los cuatro Caciques: álas cuales palabras * nuestro animoso é invencible español Cortés, respondió replicando con cristia- nismo y católico pecho y con la mayor osadía que hombres pu- dieran tener, diciendo ele esta manera constreñido del celo cris- tiano de que estaba armado . Breve he visto leales

218