llaman de la pitaJwria 1 que ansimismo es nombre de las Islas de Cuba y Santo Domin- go, que los naturales de esta tierra llaman Teonochtli ó sea Tuna de Dios. Finalmente, que este renombre que dieron á la ciu- dad de México de Tenochtitlan, lo tomó por haber nacido de 2 aquel lugar del templo, sobre aquella peña ó peñasco, donde solían hacer sus sacrificios idolátricos los naturales de aquella ciudad, y ansí como atrás dejamos referido, se llamó la Ciudad de México por el dios Mexi. 3 Tornando á nuestro principal propósito, pasando adelante Hernando Cortés con su razonamiento, y de cómo quería ir á tornar sobre los Mexicanos y destruirlos, é que para traer las municiones, tiros, pólvora y otros pertrechos de guerra y hie- rro para hacer clavazón, tenía necesidad de su ayuda, y que le acudiesen con gente para traer estas cosas de Cempohuallan y del puerto, * porque estaba muy sentido y enojado de los Cu- lhuas Mexicanos, por su gran desvergüenza y traición y gran atrevimiento, y que convenía mucho que tan gran maldad no quedase sin castigo, porque estando confiados y debajo de se- guro dellos y descuidados desto, entendiendo que los tenían por amigos, le fueron traidores y mortales enemigos, y que para en pago de su maldad y traición, los quería castigar muy cruelmen- te y hacelles guerra como á sus enemigos capitales, como lo ve- rían adelante en seguimiento de esta causa; ansí que, muy lea- 1 Léase Pitahaya. El árbol que produce esta fruta se asemeja mucho á otro que en algunos de los Estados del interior llaman Cardón, y á éste probablemente aludía el autor, denominándolo Gardo, á no ser que haya un descuido del copiante.—K.
2 En el manuscrito de Panes dice—en.—E.
3 La verdad es, que la isla de México tomó su nombre del dios Mexi de la tribu, nombre que fué común á toda la isla, la cual al principio se dividió en dos partes, llamada ?a una Tlatelolco y la otra Tenochtitlan. La parte del Nor- te se llamó Tlatelolco, que quiere decir montón de tierra, porque sin duda era la más elevada, y así se representa en los jeroglíficos; y la otra parte del Sur Te- nochtitlan, del nombre del sacerdote Tenoch, jefe de la tribu que fundó la ciu* dad.