Peralmíndez Chiri- nos y al Contador Rodrigo de Albornoz; lo cual causó la nueva que se había tenido de que Cortés era muerto y muchos com- pañeros de los que había llevado consigo á esta jornada traba- josa, cuya nueva fué causa de la contienda entre los oficiales > pues cada uno de ellos pretendía gobernar de por sí, y convoca- ba á sus amigos para seguir su opinión. Con aquella sediciosa ambición, y estando en el mayor furor de sus pasiones y desa- tinados deseos, llegó pues nueva del bien afortunado Cortés, de cómo estaba en la tierra, y que había venido á esta Nueva Es- paña, habiendo pasado muy grandes trabajos y sucesos inaudi- tos él y sus compañeros en esta grande y atrevida jornada que hizo de las Hibueras, según que más largamente la tratan las cró- nicas, y lo refiere en particular Francisco de Terrazas en un tra- tado que escribió del aire y tierra: y con esta llegada de Cortés cesaron muchas diferencias y obstinadas disenciones causadas de cosas pasadas, porque se renovaron con su venida negocios tierras, y de españoles que llevó consigo, con que conquistó la provincia de Xa* lisco, Centicpac, Chiametla, Tonallá y Culhuacan, en la cual guerra perdió muchos españoles é indios. Llamó la provincia de Centicpac la Mayor de Es- paña, y el reyno de Xalisco la Nueva Galicia; pobló á Compostela y á Guada- laxara, y le puso estos nombres, y la villa del Espíritu Santo, la Concepción y á San Miguel en Chametla que está á treinta y cuatro grados. Fué Ñuño de Guzmán Gobernador de Panuco y Presidente de la primera audiencia Keal de México, y Gobernador de la Nueva España, y por grandes querellas que del ovo, y porque le quitaban el cargo de Gobernador, salió de México á lacon^ quista de Xalisco el año de 1531." [Nota de Bustamante~.—1&.
muy pesados, de qüe resultaron grandes sediciones de hombres inquietos y bulliciosos, que estaban deseosos de que la tierra se alborotase; y con esta su venida y madura prudencia, apaciguó la tierra con los mejores medios que pudo, dando asiento nue- vo en el Gobierno de la tierra á la reedificación de México, no dando lugar á la tiranía que deseaban emprender los nuevos gobernadores á título de que eran oficiales de Su Majestad, y que á ellos incumbía gobernar la Nueva España, con intento