Mercado por mandado de Cortés, por presunción y sospecha que de él tuvo que se alzaba con aquel reyno; y quedando en esta pacificación vino por Goberna- dor de las provincias de Pánuco, de México y Nueva Galicia Ñuño de Guzmán, que pasando por el reyno de Michoacán hizo ajusticiar al Rey Catzontzin con grandes y crueles tormentos, hasta que murió de ellos, por ocasión de que no quiso dar ni descubrir el tesoro que tenía, ni las minas de plata que en su tiempo había; y desde este reyno de Michoacán, fué á las pro- vincias de Xalisco y Culhuacan, cuyas tierras ganó y conquistó y pacificó, haciendo grandes insolencias, tiranías y crueldades con los naturales de aquella tierra, por cuyas demasías el Em- perador D. Carlos V, * Rey y Señor nuestro de gloriosa memo- ria*, le mandó llevar preso á los Reynos de Castilla, yantes que se fuese desta tierra estuvo mucho tiempo preso en la cár- cel pública de México, hasta que fué llevado * á los dichos rey- nos de Castilla * á Valladolid, donde á la sazón residía la Corte de Su Majestad, donde el dicho Ñuño de Guzmán acabó des- venturadamente con pleitos y contiendas, defendiendo sus cau- sas con mucha pobreza y miseria. 1 1 En el manuscrito de la Universidad se lee de la misma letra del texto, la siguiente apostilla. "Salió Ñuño de Guzmán de la Ciudad de México el año de 1531 para la conquista de Xalisco con 250 caballos y 500 españoles. Pasó por la provincia de Michoacán y quitó allí diez mil marcos de plata y cantidad de oro bajo, y al cabo mató á Catzontzi con otros muchos indios y Caciques; y pasó adelante con grandes ejércitos de indios de México, de Tlaxcalla y otras En este lugar trataremos breve y sumariamente de las gran- des contiendas y alteraciones que resultaron en la Ciudad de México, por la jornada que hizo Cortés á Hibueras, las cuales procedieron por sólo el apetito de ambición y deseo de mandar;
y fué el caso sobre cuál de los oficiales Reales había de tener el Gobierno de la tierra, que esto debió ser el principal fin y fun- damento de cada uno de ellos, la cual discordia pasó entre los oficiales de Su Majestad, con motivo y ocasión de las comisio- nes que Cortés les había dejado al Fator Gonzalo de Salazar, y al Tesorero Alonzo de Estrada, y al Veedor