- Un impuesto sobre la renta progresivo o gradual elevado.
- Abolición de todo derecho de herencia.
- Confiscación de los bienes de todos los emigrados y rebeldes.
- Centralización del crédito en manos del Estado, por medio de un banco nacional con capital del Estado y monopolio exclusivo.
- Centralización de los medios de comunicación y de transporte en manos del Estado.
- Ampliación de las fábricas y de los instrumentos de producción pertenecientes al Estado; la roturación de los terrenos baldíos y el mejoramiento de las tierras, todo ello con arreglo a un plan común.
- Igual obligación de todos al trabajo. Creación de ejércitos industriales, principalmente para la agricultura.
- Combinación de la agricultura con la industria manufacturera; abolición gradual de la diferencia entre la ciudad y el campo, mediante una distribución más equitativa de la población por todo el país.
- Educación gratuita para todos los niños en las escuelas públicas. Abolición del trabajo infantil en las fábricas tal como se practica hoy. Unión de la educación con la producción material, etc., etc.
Cuando, en el curso del desarrollo, hayan desaparecido las diferencias de clase y toda la producción se haya concentrado en manos de una vasta asociación de toda la nación, el poder público perderá su carácter político. El poder político, propiamente dicho, es el poder organizado de una clase para oprimir a otra.