"Para la raza negra, que, hasta hace poco, con la ayuda de los hombres blancos de los estados del norte, rompió sus cadenas de servidumbre y puso fin a la esclavitud mobiliaria, una perspectiva de mayor libertad, de Libertad Real, debería resultarle de lo más atractiva. «Porque es un hecho que el trabajador negro no está en mejor situación bajo la libertad que ha ganado que en la esclavitud de la que ha escapado. Como esclavos mobiliarios éramos propiedad de nuestros amos, y como una pieza de propiedad valiosa nuestros amos nos consideraban y cuidaban de nuestra salud y bienestar. Hoy en día, como jornaleros, el patrón puede hacernos trabajar hasta la muerte en las labores más duras y peligrosas, con las jornadas más largas, con la paga más baja; podemos morir de hambre silenciosamente cuando estamos sin trabajo y el patrón no pierde nada por ello ni tiene ningún interés en nosotros. Para él, el trabajador no es más que una máquina de producir beneficios, y cuando tú, como un esclavo que se vende a sí mismo al amo a plazos, envejece, o su salud o fuerzas se quebrantan, o si resulta muerto mientras trabaja, el amo simplemente consigue otro esclavo asalariado en las mismas condiciones. «Nosotros, que hemos trabajado en el sur, sabemos que las condiciones en los campamentos madereros y de trementina, en los campos de caña, algodón y tabaco, en las fábricas y minas de Dixie, son tales que los trabajadores sufren una existencia más desgraciada que la que jamás imperó entre los esclavos mobiliarios antes de la gran Guerra Civil... «El único problema, por lo tanto, que el trabajador de color debería considerar, como trabajador, es el problema de organizarse con otros trabajadores en la organización laboral que mejor exprese los intereses de toda la clase trabajadora contra la esclavitud y la opresión de toda la clase capitalista. Dicha organización es la I. W. W., los Trabajadores Industriales del Mundo."
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Capítulo IX. Los Trabajadores Industriales del Mundo en Acción
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