parecia que la sombra del árbol refrescaba el corazon, y caia dél uno como rocío muy delgado que confortaba las cabezas; y aqueste pueblo en aquella sazon fué muy poblado y en buen asiento, y habia fruta de los zapotes colorados y de los chicos, y estaba en comarca de otros pueblos chicos.
Y dejallo hé aquí, y diré lo que allí nos avino.