matar al tesorero y á los carceleros, y dicen que lo sabia el contador é se holgaria mucho dello.
Y para ponello en efecto hablaron muy secretamente á un cerrajero que hacia ballestas, que se decia Guzman, hombre soez, que decia gracias y chocarrerías; y le dijeron muy secreto que les hiciese unas llaves para abrir las puertas de la cárcel y de las redes donde estaba el factor y el veedor, y que se lo pagarian muy bien, y le dieron un pedazo de oro en señal de la hechura de las llaves, y le previnieron y dijeron y encargaron que mirase que lo tuviese en muy secreto; y el cerrajero dijo con palabras muy halagüeñas é alegres que le placia, y que hubiesen ellos más secreto de lo que mostraban, pues aquel caso en que tanto iba, se lo descubrieron á él, sabiendo quién era, que no lo descubriesen á otros, y que se holgaba que el factor y el veedor saliesen de la prision; y preguntándoles que quién y cuántos eran en el negocio, é adónde se habian de llegar cuando fuesen á hacer aquella buena obra, é qué dia é qué hora, y todo se lo decian muy claramente, segun lo tenian acordado; y comenzó á forjar unas llaves segun la forma de los moldes que le traian para hacerlas, y no para que las hiciese perfectas ni podrian abrir con ellas, y esto hacia adrede, porque fuesen y viniesen á su tienda á la obra de las llaves para que las hiciese buenas, y entre tanto saber más de raíz el concierto que estaba hecho; y miéntras más se dilató la hechura de las llaves, mejor lo alcanzó á saber; y venido el dia que habian de ir con sus llaves, que ya habia hecho buenas, y todos puestos á punto con sus armas, fué el cerrajero de presto en casa del tesorero Alonso de Estrada y le da relacion dello, y sin más dilacion, cuando lo supo el tesorero, envia secretamente á apercebir á todos los que eran del bando de Cortés, sin hacello saber al contador, y van á la casa donde estaban recogidos los que habian de soltar al factor, y de presto prenden hasta veinte hombres de los que estaban armados, y otros se huyeron, que no se pudieron haber; y hecha la pesquisa á qué se habian juntado, hallóse que era para soltar á los por mí nombrados y matar al tesorero; y allí tambien se supo que el contador lo habia por bien, y cómo habia entre ellos tres ó cuatro hombres muy revoltosos y bandoleros, y en