Las doce.
A lo largo de los tramos de la calle Sujetos en una síntesis lunar, Susurrantes encantamientos lunares Disuelven los pisos de la memoria Y todas sus claras relaciones, Sus divisiones y precisiones,
Cada farola que paso Late como un tambor fatalista, Y a través de los espacios de la oscuridad La medianoche sacude la memoria Como un loco sacude un geranio muerto.
Half-past one,
The street lamp sputtered, The street lamp muttered, The street lamp said,
“Regard that woman Who hesitates toward you in the light of the door Which opens on her like a grin. You see the border of her dress Is torn and stained with sand, And you see the corner of her eye Twists like a crooked pin.”
La memoria arroja a la orilla Una multitud de cosas retorcidas; Una rama retorcida en la playa Devorada y pulida, Como si el mundo revelara El secreto de su esqueleto, Rígido y blanco.
Un muelle roto en el patio de una fábrica, Herrumbre que se aferra a la forma que la fuerza ha abandonado Dura y rizada y lista para estallar.
Half-past two, The street-lamp said, “Remark the cat which flattens itself in the gutter, Slips out its tongue And devours a morsel of rancid butter.”