O quam te memorem virgo …
Párate en el peldaño más alto de la escalera— Recuéstate en una urna de jardín— Teje, teje la luz del sol en tu cabello— Aprieta tus flores contra ti con dolorosa sorpresa— Arrójalas al suelo y date la vuelta con un fugitivo resentimiento en los ojos: Mas teje, teje la luz del sol en tu cabello.
Así lo habría hecho marchar, Así la habría hecho ponerse de pie y llorar, Así él se habría marchado Como el alma abandona el cuerpo desgarrado y magullado, Como la mente desertora del cuerpo que ha usado.