Flegias, el Fenicio, quince días ahogado,
Ovidaba los gritos de las gaviotas y el oleaje de Cornualles, Y las ganancias y las pérdidas, y el cargamento de estaño:
Una corriente submarina lo llevó muy lejos, Haciéndolo pasar de nuevo por las etapas de su vida anterior.
Imagínense, pues, era un destino penoso; Sin embargo, antaño fue un hombre apuesto y de gran estatura.