Estas son algunas conferencias (las conferencias Clark) que fueron pronunciadas bajo los auspicios del Trinity College de Cambridge, en la primavera de 1927.
Su tono era informal, de hecho coloquial, y al presentarlas en forma de libro pareció más seguro no atenuar esa colloquialidad, no fuera a ser que no quedara absolutamente nada.
Palabras como «yo», «usted», «uno», «nosotros», «curiosamente», por decirlo así», «imagínense» y «por supuesto» aparecerán por consiguiente en todas las páginas y turbarán con razón al lector sensible; pero se le pide que recuerde que, si se eliminaran estas palabras, otras, tal vez más distinguidas, podrían escapar por los orificios que aquellas dejaran, y que, dado que la novela misma suele ser coloquial, es muy posible que oculte algunos de sus secretos a las corrientes de la crítica más severas y grandilocuentes, y los revele en cambio a los remansos y a las aguas poco profundas.