Introductorio
Esta cátedra está vinculada al nombre de William George Clark, miembro del Trinity College. Es a través de él como nos reunimos hoy, y a través de él como abordaremos nuestro tema.
Clark era, según creo, de Yorkshire. Nació en 1821, estudió en Sedbergh y Shrewsbury, ingresó en Trinity como alumno en 1840, se convirtió en fellow cuatro años más tarde y convirtió el college en su hogar durante casi treinta años, abandonándolo únicamente cuando su salud se quebró, poco antes de su muerte. Se le conoce sobre todo como especialista en Shakespeare, pero publicó dos libros sobre otros temas a los que debemos referirnos aquí. De joven fue a España y escribió una relación amena y animada de sus vacaciones titulada Gazpacho; siendo el gazpacho el nombre de cierta sopa fría que comió y que al parecer disfrutó entre los campesinos de Andalucía: de hecho, parece que lo disfrutaba todo. Ocho años después, como resultado de unas vacaciones en Grecia, publicó un segundo libro, Peloponnesus. Peloponnesus es una obra más seria y más aburrida. Grecia era un lugar serio por entonces, más serio que España; además, por aquel entonces Clark no solo había recibido las órdenes sagradas, sino que se había convertido en Orador Público y, sobre todo, viajaba con el Dr. Thompson, por entonces director (Master) del college, quien no era en absoluto el tipo de persona con la que verse envuelto en una sopa fría. Las bromas sobre mulas y pulgas son, por consiguiente, escasas, y nos enfrentamos cada vez más a los restos de la Antigüedad clásica y a los escenarios de batallas. Lo que perdura en el libro —aparte de su erudición— es su sensibilidad hacia el paisaje rural griego. Clark también viajó por Italia y Polonia.