La biblioteca era grande, y los lotes sumaban entre cinco y seis mil, y lo recaudado en la venta ascendió a poco más de 700 libras, lo que puede calcularse crudamente en unas 3500 libras de nuestro dinero actual.
La segunda venta en subasta (febrero de 1676-67) también fue realizada por Cooper, y consistió en la biblioteca de Thomas Kidner, rector de Hitchin, en Hertfordshire, fallecido el 31 de agosto de 1676. La biblioteca, al igual que la del Dr. Seaman, constaba en gran parte de obras teológicas. Es evidente por el prefacio de Cooper a este catálogo que la venta de Seaman había causado bastante satisfacción, aunque la referencia a un intento de sofocar este método de venta demuestra que había algunos opositores al sistema. Cooper escribe:
“Lector, el primer intento de esta índole (con la venta de la biblioteca del Dr. Seaman), habiendo dado gran contento y satisfacción a los caballeros compradores, y no un gran desaliento a los vendedores, ha alentado a realizar esta segunda tentativa mediante la exposición (a subasta o venta) de la biblioteca del Sr. Tho. Kidner, con la esperanza de recibir de los Doctos tal estímulo que pueda evitar la asfixia de este modo de venta, cuyo beneficio (si se considera justamente) se equilibra por igual entre comprador y vendedor”.
La tercera venta (febrero de 1677-78) fue la de la biblioteca de Thomas Greenhill, un ministro noconformista de cierta reputación, que falleció en 1671, siete años antes de que se vendieran sus libros. Esta venta es digna de mención, ya que el subastador fue Zachariah Bourne, y no Cooper, como en los dos casos anteriores. Tuvo lugar en el café Turk’s Head Coffee-House de Bread Street (in ædibus Ferdinandi Stable, Coffipolæ, ad insigne Capitis Turcæ). Bourne afirma en su prefacio que—
“The attempts in this kind having given great content and satisfaction to the gentlemen who were the buyers and no discouragement to the sellers, hath encouraged the making this trial by exposing (to auction or sale) the library of Mr. William Greenhill.”